martes, 15 de marzo de 2016

RATA CLOAQUERA

Detesto, al hombre que gratuitamente insulta a la mujer, sea cual sea, su condición social y económica, su religión o sus ideales. Detesto al hombre que denigra a la mujer sin importarle el cargo que desempeña, ya sea conductora de su hogar, trabajadora social o presidenta de un país.
Detesto al hombre que se refugia en una falsa fé, y al mismo tiempo
deja salir sus diablitos enjaulados, escondidos en la podredumbre de su alma y su mente retorcida...
Hombre es aquél que respeta la naturaleza de la mujer, la de ser mujer y valorar su esenia, esa mujer que tiene la grandeza de parir.
Detesto al hombre que agrede a la mujer, ya sea verbal o físicamente.
Recuerdo cuando un abuelo decía:
_ No es más hombre, aquél que abusa de su fuerza o aquél que agrede con las palabras motivado por la ira de la bestia que lleva adentro y cuesta domar y controlar, porque el que no quiere pelear no pelea, porque el que no quiere agredir busca siempre el diálogo pacífico y antes de reaccionar mal, siempre cuenta hasta diez o si es necesario hasta cincuenta y también hasta cien, es una buena terapia o estrategia para calmar los nervios y esos arrebatados impulsos que bulle dentro de cada uno.
El anciano terminó diciendo que la persona que pelea, insulta, agrede y ofende, lo hace por ser una persona ignorante.
Y ciertamente estoy de acuerdo con ese anciano.
Por eso reitero que detesto al hombre que dice ser hombre y que por ser hombre maltrata verbal y físicamente a la mujer.
¿Hombre dije? uyyyyy olvidé decir que es una rata cloaquera y que para ser un verdadero hombre le falta los cojones...

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